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La importancia de la compañía

Musulmanes, os exhorto a que tengáis Taqwa de Allah tanto en secreto como en público, pues la Taqwa será vuestra salvación y lo que os conducirá a una posición elevada en el Jardín.

Ciertamente Allah ha puesto en el ser humano un instinto que le hace amar la compañía. Todos buscamos la compañía, buscamos gente en la que confiar, en la que apoyarnos, que nos ayude en nuestros momentos difíciles, que nos anime en lo que emprendemos, que estén a nuestro lado y sean para nosotros un apoyo en todas las situaciones que atravesamos a lo largo de nuestra vida. Buscamos amigos reales, de esos que están a tu lado en la dificultad y en la facilidad.

Esta es una realidad que todo el que sea sincero consigo mismo podrá reconocer. Lo que ocurre es que en muchos casos nuestra ignorancia y orgullo nos hace pensar que no necesitamos la compañía, que no necesitamos a nuestros hermanos, que nosotros solos nos bastamos, que la compañía solo sirve para divertirse y entretenerse, para pasar buenos ratos, pero para nada más. Pensar de esta manera es un error, ya que somos muy débiles y, sin gente que esté a nuestro alrededor que sea un apoyo para nosotros, no podremos alcanzar nuestras metas y objetivos, pues como dice el proverbio: “El hombre es débil si está solo, fuerte si está con sus hermanos”.

Por otro lado, en numerosas ocasiones, en nuestra ignorancia, pensamos que es un signo de debilidad contarle a nuestro amigo de confianza nuestras dudas, nuestros miedos y temores, las dificultades que estamos atravesando, la angustia que podemos padecer, ya sea en materia del Din o de dunia. Pensamos que esas son cosas únicamente para nosotros y que no conseguiremos nada si se lo contamos a alguien, que lo único que conseguiremos será mostrar nuestra debilidad, y que eso no puede ser, pues “yo soy un hombre fuerte”.

Pensar de esta manera es también un error, y no estoy diciendo que tengas que contar todo lo que sientas a todo el que te encuentres, no es esto lo que os estoy diciendo; pero debes tener gente de confianza a la que poder contar tus inquietudes; al hacerlo estarás abriendo tu asunto y estarás permitiendo que otra gente comparta contigo esas inquietudes, esos miedos, y entonces es muy posible que esa gente en la que confías te pueda ayudar a atravesar ese momento de dificultad que estás pasando; en cambio, si no lo haces, caerás en tu propio orgullo e ignorancia y tus pasos irán encaminándote a perder la confianza en los demás; y eso, muy probablemente, te llevará, en última instancia, a perder la confianza en Allah. Y pedimos a Allah que nos proteja de ello.

El valor y la importancia de la compañía es algo que en numerosas ocasiones desprestigiamos; y el hecho de hacerlo se debe, como dijimos la semana pasada, a que vivimos en un mundo en el que desde muy pequeños se nos ha inculcado que lo que importa únicamente es el YO. Pero debemos saber que esto no es así, porque tener una persona, o varias, de confianza, a las que poder abrirles tu corazón, es un regalo que no tiene precio. Este tipo de compañía es un beneficio constante, aunque en ocasiones no seas capaz de verlo y reconocerlo; así pues, si tienes compañeros de este tipo, aférrate a ellos, y si no los tienes, búscalos con sinceridad, pues todo lo que obtendrás de ellos será un beneficio para ti, tanto en esta vida como en la Próxima.

Dice Allah: “Ese día los amigos serán enemigos unos de otros, pero no así los que tengan temor (de Allah)”. Y entre lo que se ha dicho acerca del significado de esta aleya está lo que se ha transmitido de ‘Alí Ibn Abi Talib, que dijo: “Dos amigos creyentes y dos amigos descreídos. Uno de los creyentes muere y se le anuncia el Jardín; entonces se acuerda de su amigo y dice: ‘¡Oh Allah!, mi amigo Fulano me mandaba obedecerte y obedecer a Tu Mensajero, me mandaba el bien y me prohibía (o impedía) el mal y me avisaba que habría de encontrarme Contigo. ¡Oh Allah!, no lo extravíes después de mí, para que Le muestres lo que a mí me has mostrado y Te complazcas con él como Tú te has complacido conmigo’. Y se le dirá: ‘¡Ve! Y si supieras lo que hay para él junto a Mí, reirías mucho y llorarías poco’. Luego morirá el otro y se juntaran sus espíritus y se dirá: ‘Que cada uno de vosotros elogie a su compañero’. Y cada uno de ellos le dirá a su compañero: ‘¡Qué excelente hermano, qué excelente compañero y qué excelente amigo!’. Y cuando muera uno de los dos descreídos se le anunciará el Fuego; y entonces se acordará de su amigo y dirá: ‘¡Oh Allah!, mi amigo Fulano me mandaba desobedecerte y desobedecer a Tu Mensajero, me mandaba el mal y me prohibía (o impedía) el bien y me anunciaba que no habría de encontrarme Contigo. Así pues, ¡oh Allah!, no lo guíes después de mí, para que no le muestres lo que me has mostrado y Te enojes con él como te has enojado conmigo’. Y morirá el otro y se juntarán sus espíritus y se dirá: ‘Que cada uno de vosotros elogie a su compañero’. Y dirá cada uno de los dos a su compañero: ‘¡Qué mal hermano, qué mal compañero y qué mal amigo!’”.

¡Qué diferencia más grande hay entre un amigo que tiene Taqwa de Allah y uno que no la tiene! Hay una diferencia abismal, como entre la noche y el día. Buscad este tipo de amigos, este tipo de compañía, ya que este tipo de compañía os puede conducir al Jardín, pues si poseéis gente de confianza, gente que tiene Taqwa de Allah, cuando vayan al encuentro con Su Señor, pedirán por vosotros para que os reencontréis con ellos en el lugar más elevado del Jardín. El beneficio de este tipo de compañía que debemos esforzarnos en buscar, cuidar y cultivar no es únicamente para este mundo, sino que también da frutos para la próxima vida. Oh Allah, haznos ser de ellos.

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Ciertamente en este mundo en el que vivimos, en el que vemos tanta angustia y miedo a nuestro alrededor, en el que vivimos momentos de dudas y de falta de ambición y de anhelo, es totalmente necesario tener compañeros de confianza, ya que solos no vamos a ningún sitio, solos no somos capaces de alcanzar nada; solo lo conseguiremos si estamos rodeados de compañeros con Taqwa, con sinceridad, que quieren lo mejor para nosotros. Así eran los compañeros del Mensajero de Allah, se apoyaban unos a otros, eran como un solo cuerpo, y gracias a ello alcanzaron lo que alcanzaron.

Dijo el Mensajero Muhámmad: “El buen compañero y el malo son comparables al que lleva almizcle y al que sopla el muelle en una fragua. El que lleva almizcle, o bien te regala algo de perfume, o bien se lo compras, o bien puedes percibir un buen olor de su parte. Pero el que sopla el muelle en la fragua, o te quema la ropa o recibes mal olor de él”.

Enhorabuena a aquel que tenga gente de confianza, una noble compañía que siempre le haga recibir algo bueno, que le recuerde a Allah con solo mirarlo. Este tipo de compañeros son más valiosos que todo el oro el mundo, pues ellos te animan cuando te ven triste, te elevan cuando te ven bajo, te aconsejan cuando te ven sumido en las dudas, te corrigen cuando ven que te desvías del camino, te apoyan cuando emprendes algo, están a tu lado en los buenos momentos y en los malos, son siempre un apoyo para ti; y este tipo de compañía, no os engañéis, no se compra con dinero.

Tened temor de Allah, siervos Suyos; no menospreciéis el valor de la compañía, no penséis que no la necesitáis, pues eso sería un gran error al que os lleva vuestro egoísmo y tu orgullo; reflexionad sobre el valor que tiene y esforzaos en tratar a vuestros compañeros como os gustaría que os trataran ellos. Este es el secreto. Esta es la clave de todo. Entonces se creará un vínculo entre vosotros que no se destruirá, y ese vínculo será lo que os permitirá reuniros con vuestros compañeros en el lugar más elevado del Jardín. ¡Qué excelente hermano, qué excelente compañero y qué excelente amigo!

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